viernes, 13 de julio de 2012

Dijo el cuervo

–Incomprensible. No hacen otra cosa mas que matarse entre ellos, y, aparentemente sin motivo. Inaudito. No alcanzo a comprender, su mirada llena de miedo, de odio, ese afán de superación en instrumentos que solo sirven para matarse entre ellos. Yo tambien poseo una gran inteligencia, y la uso para sobrevivir, para vivir, para comer, pero no para matar por vacias banalidades. Interesante. Por lo menos tendremos comida durante varios días, y sin recurrir a nuestra inventiva. –

miércoles, 11 de julio de 2012

Fresca sensación

De todas las bellezas que ofrece la naturaleza, una de las que mas disfruto, es el hielo. Tanto su hermosa e incierta manera de quebrarse, como su agradable crujido, que en ocasiones parece un trueno y en otras una rotura de hueso.

Misteriosos ojos

Nevaba sin cesar, copos gruesos y lentos pero ninguno de ellos se posaba sobre el gato. Ese gato no me dejaba ver otra cosa, excepto a él mismo. Su traje totalmente negro revelaba tonos castaños en los laterales y en el cuello. Como si una lejía lo hubiese desteñido. Su mirada fija, quieta y seria no dejaba de acosarme. Era un gato pero su cara parecía la de una persona. Esa mata de pelo con las patas recogidas y ocultas me daba miedo, me asustaba, lo sentí de repente. Quería irme, desaparecer, correr lejos, sin embargo lo primero que quería hacer era dejar de mirar esos ojos. No podía moverme. Unas sogas invisibles me ataban, el miedo me inundaba y de pronto vi algo en lo que no había recaído, la nieve espesa, esa que no tocaba al gato parecía ceniza y todo saltó en unas llamas abrasantes de fuego. Al fin logre soltarme de esas ataduras, y caí de espaldas, y todo era normal. Sin embargo ese gato seguía ahí tan fresco, quieto y tranquilo… Mirándome.

domingo, 1 de enero de 2012

Efímeros recuerdos

La sangre le brotaba de la nariz, la boca y los ojos, también de los oídos, en menor cantidad. Sin embargo, del lugar donde antes estaba su brazo izquierdo solo colgaban cachos y tiras de carne y piel y lo que parecía ser la astilla del húmero. Pero por ahí no sangraba.
Daba igual como se viese, daba igual si él terminaba victorioso. Morirá. El simple hecho de que siguiese de pie y consciente ya era un milagro. Morirá. Su joven aprendiz había quedado paralizada, de hecho todos en el combate se habían quedado observando al traidor. Morirá. Todos lo pensaban pero aquel mago no moría. Cegado por la sangre se giró hacia su segunda, soltó su espada verde oscura, clavándose en el terreno y una mueca de terror invadió la cara de la muchacha. Morirá. No. Peor, lo olvidaremos. “Lo olvidaré”, pensó la joven. Aquella quietud era un mal presagio y se movilizaron los ocho guardianes que quedaban contra su ex amigo de armas, ignorando a la muchacha. Ella no se movió.

Las llamas verdes se extinguieron y la joven y sus cinco contrincantes no supieron que pasaba en aquel momento, sabían que eran enemigos pero no sabían los motivos. Atacaron todos contra una, pero con una coordinación desastrosa. La bruja saltó, esquivó y bloqueó. Se encontró con una extraña espada en el suelo, le era tan familiar… pero no conseguía saber porqué. La cogió, toda ayuda era bien recibida y finalmente recordó lo que apenas unos segundos antes sabía y que había olvidado. Lo tenía oculto como cuando no puedes ver a una persona porque otra esta delante.

Su maestro usó el fuego del destino, aquel al que toque, desaparecerá no solo del mundo, sino de la memoria de todos. No sabía porque aquella espada le había devuelto sus recuerdos pero era seguro que sus oponentes no recordaban nada. Tornó una mirada seria, se inclinó, como haciendo una reverencia, y se esfumó.

Otra parte del plan había sido completada y un obstáculo nuevo había aparecido. Un gran obstáculo.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Avalancha de relatos cortos

Hola, igual se han fijado que he publicado muy seguido las tres ultimas historias, y es que escribirlas es fácil pero sacar tiempo para pasarlas a ordenador no tanto. He abierto otro tema nuevo aparte de la saga mágica y es hisotiras extra-añas. Se que esta mal escrito pero me gustó como quedó, así que decidí dejarlo tal cual.
Resumiendo, que al final la saga mágica si puede que sean relatos que estén relacionados entre sí, si consigo bastantes fragmentos y si os gustan, igual me animo ha hacer un relato mucho mas largo, pero para eso pasarán lustros... o más ^^

Con esta masa de palabros me despido, un saludo

Brujos con piel de humanos


No es que fuese bella, pero tenía una belleza salvaje, natural, que por lo visto solo yo apreciaba; Sin embargo era el único del pueblo que ignoraba algo de ella, solo oía susurros del estilo: -Es una bruja- o –Lo ha hechizado-. Por lo visto yo también era ignorado, casi tratado como un invitado molesto, así que no me dejaba ver por los lugares públicos a menos claro que fuese necesario.

Al fina un día sucedió: había un revuelo, un grupo o mas bien un corro de gente furiosa, hostigando a la joven, aquello terminaría en tragedia, ya lo había visto antes, se empezaba por gritar, luego por hacer amenazas y absurdas acusaciones, luego alguien tiraba una piedra y terminaba muerta y apaleada.

-Que ocurre aquí- Finalmente pude decir. –Bruja, es una bruja, ha hechizado a mi hijo y ahora se muere.- escupió la mujer-¡no es cierto, tiene neumonía, yo solo quería ayudar!-.-bruja- gritaban

Al intentar defenderla también me acusaron a mi, decían que me había hechizado. No pude más, tuve que actuar: grite unas palabras que nadie más de allí sabía pronunciar y todos quedaron mudos, quietos y aterrorizados –Yo soy el brujo, y ella es la que esta hechizada, y el que ose tocarla morirá terriblemente-. Al parecer la única que no estaba asustada era la supuesta bruja, le tendí mi mano, ella la cogió y sentí que tenía potencial, nos fuimos.

Por cierto, esa chica, que poco después fue mi esposa, se llamaba Scarlat.

Volver a empezar


Llegaba tarde, para variar un día de estos lo echaran del trabajo, pero no se imaginaba que ese día estaría tan cerca.
“Arthur, ven a mi despacho” dejo la puerta entreabierta y entró. Sus ojeras denotaban cansancio pero se podía apreciar que no solo era físico. “¿Si señor?” – “Siéntate un momento Arthur” – “Disculpe pero ya llego tarde al trabajo y..” – “Sobre eso quería hablarte, estamos en malos tiempos y me han pedido que …” – “Creo que si me sentaré” – “Bueno ya sabes, conozco tu disposición, pero me presionan y…” – “¿Lo entiendo, cuando tengo que llevarme las cosas?” – “Lo siento de veras Arthur, si necesitas lo...” – “Ha sido demasiado amable conmigo señor, se que muchas veces se ha expuesto por mi y se lo agradezco, pero de verdad no quiero nada mas, no quiero deber nada mas a nadie” Fred aceptó sus palabras aun sabiendo que sí necesitaría ayuda, sobre todo ahora. Arthur se levantó, dio un paso cansado, luego otro, estiró la manos hacia la puerta y creyó haberla cogido, pero no. Eso le hizo perder el equilibrio y vio todo dar vueltas. Cayó inconsciente y por primera vez pareció descansar de verdad.

Solo oía una voz de fondo pero no podía levantarme, nada que hacer ni siquiera abrir los parpados. La verdad es que me encontraba tan bien que ni siquiera insistí. Agudice un poco y escuche las voces que oía:

“¿Es usted familiar?” – “No, soy su jefe” – “Me temo que no puedo darle a usted la mala noticia” – “¿Mala noticia? ¿Qué le ocurre a Arthur?” – “A Arthur no, a sus padres” – “Por favor dígame, no quiero que una desconocida le de más malas noticias después de lo que este joven ha pasado” – “Sus padres han muerto en una explosión, al parecer se quedo el gas abierto y una chispa…” – “Madre de Dios, no se si alegrarme o no? – “¿Perdone?” – “No piense mal, por favor. Sus padres estaban muy enfermos. Los dos. Y con las medicinas y la gente que necesitaba para cuidarlos no llegaba a fin de mes, y para colmo, hoy me han hecho despedirlo, llevaba días sin dormir, meses sin dormir bien, y me temo que años sin poder dedicarse a él mismo.”

No sabía que pensar,  o como me debería sentir, pero la verdad es que oír a Freddy hablar me tranquilizaba. Mi único conocido era un abuelo que además era mi jefe, jé, lamentable. Pero la verdad es que yo solo quería dormir y aprovecharía esta oportunidad para hacerlo.

“Veintiséis horas ha dormido, increíble, parecía como si no hubiese dormido hace lustros” – “Y no estarían del todo equivocadas” Ambas enfermeras dieron un saltito con cara de susto y eso me hizo reír, mas de lo que yo esperaba y mucho mas sonoro de lo que pensaba que estaba riendo” La cara de las mujeres se tornó seria, y con cierta consternación. Al final una de ellas tragó saliva: “Sus padres…” Claro después de todo si llevaba aquí un día todo el mundo conocería los rumores ”Sus padres …” Le ahorre pasar el mal trago “Lo se, están muertos” No se si fue el hecho de que lo supiera o la serenidad con que lo dije pero se volvieron a sorprender. “Se lo oí decir anoche a la doctora, pero yo ni siquiera podía abrir los ojos así que…”

La enfermerá empezó otra vez a ponerse sería pero Arthur la ignoró, se desvistió delante de ellas sin que nadie se sorprendiera de nada, busco su ropa encima de la silla,se vistió y se fue. Pensaron que él volvería, pero Arthur desapareció. Por fin era libre, no estaba atado a nada: trabajo, amigos, familia, así que hizo lo que siempre había deseado… algo que antes no podía, porque estaba atado a una vida de servidumbre. Así fue como Arthur no solo fue el día que mejor había dormido, sino que convirtió el peor día que una persona podía experimentar, en la mejor de toda su vida.